Cómo cuidar un bouquet para que dure más: la guía de Clementina

Cómo cuidar un bouquet para que dure más: la guía de Clementina

Un bouquet llega a casa en su mejor momento y, a partir de ahí, todo depende de lo que pase en los primeros minutos. No hace falta saber de flores para que duren: hace falta agua limpia, un corte bien hecho y un lugar sin sol. Esta es la guía que entregamos con cada pieza de Clementina, ampliada para que sirva con cualquier ramo, arreglo en espuma o florero que llegue a tu mesa.

Lo primero: sacarlo del empaque

Nuestros ramos viajan con una protección de hidratación en la base de los tallos, pensada para el trayecto y para las primeras horas. Es un puente, no una casa: después de un día la flor necesita agua fresca de verdad. Retira el papel (puede conservarse y reutilizarse), quita la protección de la base y ten a mano un florero limpio.

Si prefieres mantener el papel porque el ramo se ve más bonito envuelto, puedes hacerlo un par de días, siempre que la base quede sumergida en agua. Pero en cuanto notes la primera flor cansada, libéralo: el aire y el agua son lo que lo mantiene.

El corte que cambia todo

Antes de poner el ramo en agua, corta entre uno y dos centímetros de cada tallo, en diagonal y con unas tijeras afiladas o un cuchillo. El corte diagonal aumenta la superficie por la que la flor bebe y evita que el tallo quede apoyado en el fondo del florero, cerrado. Retira también cualquier hoja que vaya a quedar bajo el nivel del agua: las hojas sumergidas se descomponen y ensucian el agua antes de tiempo.

Repite el corte cada vez que cambies el agua. Es el gesto que más días le suma a un ramo, y el que más se olvida.

Agua fría, limpia y con alimento

Llena el florero con agua fría hasta cubrir bien los tallos y agrega el sobre de alimento floral que viene con tu pieza. El alimento no es un adorno: aporta el azúcar que la flor ya no recibe de la planta y regula el agua para que no se contamine tan rápido. Un secreto del estudio que sí funciona: unos cubos de hielo al día mantienen el agua fresca y oxigenada, sobre todo en Medellín, donde la temperatura de la casa suele estar por encima de lo que la flor prefiere.

Cambia el agua completa cada dos días. No completes, cambia: el agua vieja es donde empieza todo lo que después se ve en los pétalos.

Dónde ponerlo

Un lugar fresco, con luz suave, lejos del sol directo, de la nevera y de cualquier fuente de calor. Evita las corrientes de aire fuertes y, aunque suene raro, aleja el ramo del frutero: la fruta madura libera etileno, un gas que acelera el envejecimiento de la flor. Una mesa de noche, un recibidor o una consola sin sol son los mejores lugares de la casa.

Si tu pieza viene en espuma floral

Los arreglos en base (cerámica, porcelana, canasta o caja ilustrada) están compuestos en espuma floral, que conserva la hidratación y la forma del diseño. Aquí no hay que cambiar el agua sino sumarla: busca el centro del arreglo y agrega despacio un vaso de agua fría cada día, o cada dos días, para que la espuma nunca se seque. Añade medio sobre de alimento floral en cada riego. Si una flor se apaga, retírala, corta el tallo en diagonal y vuelve a insertarla en la espuma o, si ya cumplió, sácala para que el resto siga fresco.

Cada flor tiene su ritmo

Nuestras composiciones mezclan variedades, y no todas duran lo mismo. Las hortensias beben mucho y agradecen que les rocíes las cabezas con agua; los ranúnculos y las anémonas son de las primeras en cerrar el ciclo; las rosas de jardín se abren durante días y cambian de forma; los claveles, los crisantemos y el lisianthus suelen ser los últimos en pie. Cuando una flor termina, retírala del conjunto: además de verse mejor, evita que contamine el agua del resto. Un bouquet bien cuidado no se acaba de un día para otro, se va transformando.

Cuánto dura

Con estos cuidados, un ramo de flores de exportación como los nuestros suele durar entre 8 y 12 días, según las variedades; una pieza en espuma, entre 8 y 15. Si prefieres una flor que no pida agua, mira nuestras flores secas y preservadas, y si lo que quieres es no quedarte nunca sin flores en casa, los planes de suscripción llegan cada semana o cada quince días con la guía de cuidados incluida.

Y si algo no llega como debía, escríbenos por WhatsApp dentro de las primeras 24 horas con una foto y lo resolvemos contigo. Esa es la parte del cuidado que nos toca a nosotras.

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